Hombre descubre que no es dueño del inmueble que compró hace 5 años

LA VIDA DE NIGEL SE CONVIRTIÓ EN UNA PESADILLA AL DESCUBRIR QUE SU VECINO ES DUEÑO LEGAL DE SU INMUEBLE Y NIGEL DE LA CASA DE ESE HOMBRE. EL PROBLEMA ES QUE ESA PERSONA ES UN POSIBLE TRAFICANTE Y SU CASA ESTÁ EN LITIGIO.

Fotos: Illya McLellan

¿Te imaginas descubrir que la casa por la que pagaste mucho dinero en realidad no te pertenece? Pues eso fue lo que le sucedió en Nueva Zelanda a Nigel Rothsay, quien ha tenido que lidiar con ese enorme problema desde hace 6 meses.

Nigel compró su casa hace cinco años y había llevado una buena vida hasta que, el pasado diciembre, la policía tocó su puerta. Las autoridades de la ciudad de Masterton le notificaron que habían allanado la casa su vecino, pues era sospechoso de manejo de metanfetaminas, por lo que expedirían una orden de restricción sobre la propiedad en virtud de la Ley de Recuperación Criminal.

El problema fue que en el proceso, y durante la revisión de documentos, se descubrió un aparente error administrativo que reveló una terrible situación: el vecino de Nigel era el verdadero dueño legal de la casa que habitaba, mientras que el vecino –sospechoso de tráfico de drogas-, era el auténtico dueño del inmueble de Nigel.

¡Vaya equivocación y ninguno de los dos lo sospechó si quiera! (¿quien lo haría?). El pobre Nigel Rothsay no solo recibió ese duro golpe, sino que otro más le esperaba: dada la situación legal de su vecino, la propiedad allanada, o sea su verdadero hogar, estaba sujeto a resguardo policial y a una posible confiscación.

Cuando Rothsay compró la propiedad en la que vivió hasta descubrir este lío, una empresa de traspasos se encargó de hacer la transferencia de propiedad. Lo curioso es que este caos se debió en gran parte a que, en ese tiempo, tanto la casa de Nigel, como la del vecino sospechoso, estaban a la venta.

Por alguna extraña razón los números de los lotes se mezclaron y de ahí se derivó todo esto. Nigel Rothsay no dudó en mostrarle a los policías sus recibos de pago de servicios y su contrato de compraventa para probar que él era el dueño. Pero nada de eso le sirvió para que le creyeran.

El hombre se acercó a la empresa que hizo el traspaso y a las autoridades locales para pedir apoyo, pero solo le ayudaron a corroborar que, en efecto, no era propietario de la casa donde comía y dormía todas las noches.

Además del shock, ahora Nigel tiene que lidiar con la empresa de traspaso, con abogados y con la empresa que le vendió la casa, pero ninguno acepta que el error haya sido de su parte, por lo que la complejidad en torno al título de propiedad y su arreglo llevará algún tiempo.

Nigel se dedica a la construcción y, tristemente, ha confesado que no puede creer lo que está viviendo. El estrés y la preocupación de arreglarlo le impiden concentrarse en sus labores. ¡Qué pesadilla!, ¿no crees?

Artículo anteriorArtículo siguiente
Guadalupe Sandoval
La autora es editora web de Vivanuncios, síguela en Twitter.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Mostrar
Ocultar